Trabajo, ahorro y acceso a créditos para las mujeres

Digna Muñoz cuenta con orgullo cómo saca adelante a su familia por medio de sus propios recursos.Foto: Mahé Elipe / Oxfam en Honduras
De aquí he sacado adelante a mis hijos pagando su colegio. De aquí prácticamente nos mantenemos todos.
Digna Muñoz

Digna Muñoz cuenta con orgullo cómo saca adelante a su familia por medio de sus propios recursos. Desde hace poco más de 8 años ella se ha convertido en la proveedora principal de su hogar, quebrando y despergaminando semillas de marañón que hoy día son exportadas a EE. UU. y Alemania.

Su día comienza a las cuatro de la mañana, junto a sus hijos recoge agua y muele maíz para preparar tortillas en un fogón. Digna camina cerca de 25 minutos para llegar al centro de procesamiento de la cooperativa CREPAIMASUL, ubicada en la comunidad de El Triunfo, al sur del departamento de Choluteca. En esta zona, la mayoría de los pobladores se dedican a la agricultura y a la pesca. También existen fuentes de trabajo temporal como el cultivo de caña de azúcar y la producción de camaroneras y meloneras.

En algún momento de su vida, Digna ha participado en todas ellas. Sin embargo, contar con un ingreso estable y un ambiente equilibrado de trabajo son sus principales motivos para formar parte de esta empresa: “De aquí he sacado adelante a mis hijos pagando su colegio. De aquí prácticamente nos mantenemos todos. Mis ganancias las he invertido en comprar animalitos, cositas para la casa y compro ropa y zapatos para mis hijos. Aunque no tenemos ahorros, la cooperativa nos facilita préstamos. No es una gran cantidad, sino lo que ellos pueden y lo que uno puede; se trata de saber hasta donde uno puede ajustar para pagar."

Paso a paso hacia el desarrollo comunitario

Durante el tiempo que ella ha colaborado con la cooperativa ha visto muchos cambios; en su opinión, se trata de un progreso lento pero firme. A pesar de los retos que la cooperativa enfrenta, Digna sabe que cuenta con un empleo y un respaldo para toda su familia.

“Yo me doy cuenta porque paso mucho tiempo aquí, yo miro todo lo que se hace y los cambios que hay. Salir adelante no es fácil, pero gracias a Dios ellos [CREPAIMASUL] no se han desmayado y ahí siguen adelante. El año pasado la cooperativa tuvo bastantes problemas, muchas bajas; pero con esfuerzo le cumplen a toda la gente.”

Para Digna los beneficios de exportar las semillas del marañon  no se dirigen únicamente para los socios de CREPAIMASUL, sino también para las y los trabajadores y sus familias. Además de recibir una remuneración en tiempo puntual, el personal de la empresa ha recibido capacitaciones en técnicas de higiene y métodos de producción de la semilla.

“Mis hijos también trabajan conmigo y los fines de semana van al colegio. Bradis, el mayor, ya está saliendo de bachillerato y Yennifer ya está saliendo de noveno. Nos coordinamos con el trabajo. A veces, cuando tengo cosita que hacer o cuando ellos van a hacer tareas, nos programamos y pues les digo: tales días vas a ir y a tales horas van a hacer tareas”.

Yennifer y Bradis, de 18 y 19 años respectivamente, comenzaron a trabajar en CREPAIMASUL desde hace un año. Ambos aprovechan una técnica que su madre les enseñó para partir la cáscara de la nuez, el objetivo es que la semilla salga entera ya que reciben un mayor pago por ello. “En mi primer día solo hice 5 libras, pero con la ayuda de mis hijos recogemos hasta 60 libras en un día y así ganamos más dinerito”, comenta Digna.

“Hay temporadas que la cosecha de marañón sube y hay temporadas que baja; pero cuando hay bastante producto y están las dos bodegas llenas el trabajo nos dura hasta 6 meses. Por ejemplo, este año hemos tenido producto para trabajar. Ahorita, empezamos en marzo y ya llevamos cinco meses con la 'bodegona' (bodega grande) llena. Nos alegramos porque trabajamos más y obtenemos más ganancias; tanto la cooperativa, los socios y hasta los trabajadores. Así se sale adelante”.

Acompañamiento en el fortalecimiento de cooperativas

A través del acompañamiento y asesoría técnica del Enterprise Development Programme (EDP), una iniciativa impulsada por Oxfam, las y los socios de la cooperativa CREPAIMASUL generaron US$ 76,000 en ventas durante el año 2016; lo que les permitió invertir en mejorar la infraestructura del centro de procesamiento y de los cinco centros de acopio con que cuenta CREPAIMASUL.

“Con el tiempo esperamos que va a haber más producción, que los socios produzcan más semillas para que los empleados tengamos trabajo todo el año. A pesar de que ellos van como un niñito en 'pininos', dando pasitos, el apoyo de CREPAIMASUL ha sido bastante bueno para mi familia y para mí”.

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