Empoderamiento económico de mujeres y jóvenes

Mujeres y jóvenes, productores de marañón, son nuestros principales beneficiarios del Programa EDP en Choluteca, Honduras. Foto: Eleanor Farmer / Oxfam en Honduras

Con una población de más de 8.5 millones de habitantes Honduras ocupa el puesto 130 de 188 en la clasificación del Índice de Desarrollo Humano; una cifra alarmante cuando se trata de medir las condiciones de vida y el desarrollo del país.

En las últimas dos décadas, el ritmo del crecimiento económico de Honduras ha sido débil e insuficiente para reducir la pobreza que afecta al 74% de sus ciudadanos y ciudadanas. Mientras que los avances hacia la igualdad entre hombres y mujeres son excesivamente lentos, el panorama actual revela que las mujeres y jóvenes enfrentan las peores condiciones de desigualdad, vulnerabilidad, exclusión e injusticia.

Los avances alcanzados hasta la fecha para garantizar los derechos y oportunidades de las mujeres y jóvenes son claramente insuficientes. En Honduras, así como en todo el mundo, las mujeres ganan menos que los hombres y se concentran en los empleos peor remunerados y más precarios, no se reconoce su contribución a la sociedad y se las excluye de los procesos de toma de decisiones a nivel del hogar, local y nacional.

Por otro lado, la juventud hondureña también enfrenta un futuro incierto en lo que refiere a la superación humana y material. En el acceso a la educación, servicios básicos, fuentes de financiamiento y recursos productivos se refleja una serie de obstáculos, estigmatizaciones y discriminación para esta población. En consecuencia, se generan severas limitaciones en lo relativo a participar dignamente en el mercado laboral.

Nuestra contribución

Desde Oxfam, apuntamos a que las personas sean capaces de desarrollar medios de vida que ofrezcan ingresos adecuados, a que las comunidades sean conscientes de sus derechos en cuanto al acceso a los recursos naturales y a entender sus responsabilidades para asegurar el uso sostenible de los mismos. También, alentamos a las familias a encontrar medios de vida alternativos para que puedan aumentar su propia capacidad para hacer frente cuando las cosas van mal.

Para lograr el empoderamiento económico de las mujeres y jóvenes es necesario que tengan acceso a oportunidades de empleo digno, de calidad, y con una remuneración justa, así como un mayor poder de decisión y participación política en las decisiones que impactan en su vida. Estos elementos son esenciales para la realización de los derechos de cada ciudadano y ciudadana.

Sabemos que las causas de la pobreza y desigualdad en Honduras son complejas e interrelacionadas, por lo que a través de nuestros programas trabajamos con actores en muchos niveles para lograr mejoras sostenibles en la vida de las personas.  Para el Programa Iguales es una prioridad implementar proyectos de empoderamiento económico de las mujeres y jóvenes que sirvan como modelos de cambio y que pueden ser escalados y replicados.

A través de nuestro trabajo con redes y comunidades alentamos a las personas a desarrollar sus propias soluciones. A la vez, suscitamos a elevar una voz colectiva para influir en las acciones y políticas gubernamentales en temas de preparación y respuesta a emergencias y, fortalecimiento de resilencia.

Además de apoyar a las comunidades para crear oportunidades de subsistencia, trabajamos junto a nuestros socios para asegurar que las acciones del gobierno, el sector privado y los donantes no tengan un impacto negativo en los medios de subsistencia de los pequeños agricultores y productores.

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