Prácticas inteligentes para cooperativas locales

Edy Velásquez, liderazgo femenino en el sector de cooperativas rurales.

Edy Velásquez, Administradora de COCREBISTOL, atiende y orienta a los y las socias de la cooperativa hacia mejores prácticas en el cultivo del café. 

En 10 o 15 años atrás no me imaginé que iba a estar al frente de una empresa, pero he tenido la oportunidad de prepararme
Edy Velásquez

Se identificó como Edy Marisol Velásquez Peña, administradora de la Cooperativa Cafetalera “Reservas Biológicas Santa Teresa, Ocotepeque”, Limitada (COCREBISTOL). Con tono seguro y con mucha fluidez inició una conversación aleccionadora, “Si bien es cierto, al productor, al inicio, la certificación lo motiva en la parte económica. Pero en el transcurso del proceso se va dando cuenta que hay cosas que valen mucho más que el dinero, como la protección al medio ambiente, como cuidar las fuentes de agua, como hacer las buenas prácticas en las fincas. Es un proceso bonito y que lo estamos llevando con productores y productoras de aquí”.

COCREBISTOL nace en el 2003 como un grupo de gestión que apuntaba a reducir la contaminación que afectaba los cultivos de café en Santa Teresa, una pequeña comunidad en el municipio de San Francisco del Valle, Ocotepeque. La contaminación se expandió y comenzó a afectar a otras zonas aledañas, incluso a la micro cuenca Río Hondo que abaste de agua a las aldeas de ese sector.

Reflexiva, Edy cuenta los inicios de la cooperativa, cuando se fundó con la inscripción de 57 afiliados. Aunque ella considera que es difícil mantener la misma cantidad de socios, no muchos entienden las dinámicas internas y deciden salir de la asociación. “Yo pienso que a nivel de municipio, a nivel de San Francisco, es un orgullo que sea la comunidad de Santa Teresa la que tenga una cooperativa organizada. Atendemos a 37 socios que son los dueños de esta empresa, pero también a 153 productores que no son socios”, expresa.

 

Compromiso con el ambiente y las personas

Sin importar la cantidad de socios, Edy expresa que existe un gran compromiso con la foresta de la comunidad, “nosotros somos la Cooperativa Reservas Biológicas, así es donde vamos siguiendo el rumbo y  allí es donde tenemos que cuidar el medio ambiente, tratar de protegerlo”.

Con el apoyo financiero de Oxfam, y en alianza con la Asociación Ecológica de San Marcos Ocotepeque (AESMO), las amenazas ambientales en la micro cuenca Río Hondo se han enfrentado de manera comunitaria. A través de diversas iniciativas, las organizaciones han potenciado las capacidades de resiliencia y adaptación al cambio climático, tanto en productores, como en pobladores de la zona.

Por su parte, Edy reafirma la vocación ecológica de su organización, “es un beneficio ecológico el que tenemos, la ventaja  es que el agua que ocupamos para una cosa, la podemos reciclar para otra”.

Bajo la guía de Oxfam y AESMO, la cooperativa ha enfocado sus esfuerzos por transformar el cultivo del café en un mecanismo que cuide el medio ambiente al emplear prácticas amigables y sustentables. Un ejemplo de ello es el abono orgánico.

“Han venido a motivar y también a apoyar con un producto para descomponer la pulpa y las aguas mieles; para así darles un tratamiento a las aguas mieles y de alguna manera utilizar todos estos productos. Ahorita estamos con el proceso de transformar la pulpa en un abono orgánico y que se ve está dando un buen resultado… Aparte de eso, estamos elaborando foliares de las composteras y de la miel de café; todo esto para apoyar al productor”, expresa Edy.

 

La formación y capacitación es clave para el desarrollo de las mujeres

Edy no es producto de la casualidad. Es una mujer que ha mostrado un interés indeclinable por superarse y aprovechar cada oportunidad que se le presenta para crecer intelectualmente y así lo expresa, “en 10 o 15 años atrás no me imaginé que iba a estar al frente de una empresa, pero he tenido la oportunidad de prepararme. Cualquier capacitación, cualquier formación que a mí me ofrezcan yo no la desaprovecho”.

De esa cuenta recuerda cómo se abre una oportunidad de capacitación y como comienza su carrera administrativa: “En el 2005-2006 la cooperación española nos da la oportunidad de preparar un personal en el área de administración de cooperativas cafetaleras y allí fue donde yo tuve la oportunidad de sacar un diplomado de dos años en administración de empresas cooperativas”.

Destaca la trascendencia de la formación en su trayectoria: “La capacitación para mi es algo bien importante, algo fundamental en la vida del ser humano, yo soy el ejemplo vivo, porque yo gracias a todas estas formaciones, gracias a las capacitaciones es que he podido llegar hasta donde estoy”.

Reconoce que es un proceso que a la larga rinde frutos “allí uno va perdiendo todo el miedo y aprende muchísimo, muchísimo… Yo ni siquiera fui a un colegio, con sexto grado yo me fui a la escuela de administradores y ahorita, no por jactarme, pero el año pasado tenía la oportunidad de irme a trabajar a la exportadora a la que le vendemos café y eso no lo he logrado porque sí; es un proceso que he venido pasando un montón de tiempo atrás”.

Edy nos refiere que ella no es la única en atravesar el camino, sino que tiene compañeras que también han emprendido novedosas formas de salir adelante mediante la asociatividad,  “tomamos la iniciativa de organizar a las mujeres socias, hijas de socias, y esposas de socios en un grupo que hoy se llama APROCASAT (Asociación de Mujeres Procesadoras de Café Santa Teresa)… Se están dedicando al café que nosotros procesamos aquí; ellas lo tuestan, lo muelen y empacan. De alguna manera hemos integrado a las socias, las hijas de los socios y esposas de socios a que sean las que estén encargadas de este proyecto”.

Sin duda, APROCASAT es un ejemplo de creatividad y emprendedurismo en un medio donde el acceso de la mujer al crédito es nulo, y donde las oportunidades de crecimiento de estas iniciativas son muy pocas. Sin embargo, este grupo de mujeres ha recibido apoyo de COCREIBISTOL permitiéndoles avanzar en su propuesta empresarial, “son 16 mujeres. Nosotros, como cooperativa, les damos la materia prima al crédito. La cooperativa decidió donarles para que iniciaran un parte de café y para que se fueran afianzando de dinero y ya, después, para que lo fueran comprando. Igual, nosotros se los damos para que ellas lo tuesten, lo muelan y después lo vengan a pagar. Así, en esa parte, la cooperativa les está dando apoyo a las mujeres”.

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