Foro de Empresas y Derechos Humanos 2019: se necesitan medidas urgentes para poner fin al sufrimiento humano en las cadenas de suministro mundiales

Representantes de gobiernos, empresas y sociedad civil se reunirán en Ginebra para el Foro de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos del 25 al 27 de noviembre. Aquí está la opinión de Oxfam sobre lo que necesitan hacer y por qué.

Es común, y escandaloso, que millones de trabajadores en todo el mundo se enfrenten a pobreza, condiciones de trabajo severas, discriminación de género y otros abusos contra los derechos humanos en las granjas y plantaciones que abastecen a supermercados de grandes marcas. 

Oxfam evaluó las políticas de la cadena de valor de 16 de los minoristas más grandes de Europa y Estados Unidos y descubrió que ninguno de ellos era lo suficientemente fuerte como para proteger adecuadamente a las personas que producen nuestros alimentos. Estamos llevando a cabo la campaña pública Behind the Price (“Detrás del precio”) para impulsar a estas empresas a hacer movimientos para mejorar. 

Están comenzando a actuar, lo que podría marcar diferencias reales en la vida de los trabajadores y los pequeños agricultores que producen nuestros alimentos. Sin embargo, mantienen el control de cuán lejos están preparados para llegar y qué tan rápido.

Consideramos que se necesita un fuerte liderazgo de su Dirección Ejecutiva para que una empresa haga fundamentalmente más que "marcar las casillas correctas" porque todos compiten entre sí. No pueden cambiar las cosas por sí solos.

Pero esto no es únicamente un problema de los supermercados. Nuestra campaña ofrece lecciones para todas las empresas y, en última instancia, los gobiernos. El Foro de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos de este año está discutiendo “Los gobiernos como catalizadores del respeto de los derechos humanos por parte de las empresas”. La discusión es la correcta, pero el título contará poco, a menos que todas las partes den un paso adelante y actúen.

La Ley del Deber de Vigilancia de Francia (2017), la Ley de Esclavitud Moderna del Reino Unido (2015), la Ley de Debida Diligencia del Trabajo Infantil de los Países Bajos y la Ley de Transparencia en la Cadena de Valor de California (2010) son todos buenos ejemplos de gobiernos que comienzan a responsabilizar a las corporaciones por sus impactos en los derechos humanos

Es tiempo que los gobiernos tomen iniciativas concretas para implementar mecanismos de debida diligencia obligatoria en derechos humanos para que las empresas prevengan, mitiguen y remedien a los impactos de sus actividades.

Aprendizajes para los derechos humanos

En la década que Oxfam ha estado trabajando en este campo, hemos aprendido una serie de lecciones que los encargados de formular políticas deberían tener en cuenta.

Los principios rectores de las Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos, junto con un conjunto creciente de leyes de debida diligencia, están ayudando a preparar el escenario para que las empresas muestren más respeto hacia los derechos humanos. Pero todavía falta orientación concreta sobre cómo llevar a cabo la debida diligencia en derechos humanos. Es un vacío que ha resultado en prácticas desiguales en el terreno.

Las personas y comunidades afectadas deben estar al frente y en el centro de cualquier esfuerzo de debida diligencia para que sean significativas y exitosas. Oxfam ha pasado una década apoyando una herramienta de evaluación de impacto en derechos humanos basada en la comunidad (EIDH o “COBHRA”, por sus iniciales en inglés) que ayuda a garantizar que las personas y comunidades locales puedan determinar los problemas que les importan y desarrollar soluciones que tengan sentido para su contexto.

Algunas de las nuevas leyes que se están implementando, aunque son bienvenidas, tienen un enfoque demasiado limitado y esto puede ocultar otros abusos contra los derechos humanos. Por ejemplo, una ley centrada únicamente en el trabajo infantil puede pasar por alto el hecho de que el derecho del niño a la alimentación se ha perdido cuando su madre - mal pagada- no puede alimentar a la familia. Los derechos humanos están interrelacionados y lxs legisladorxs deben verlos de manera integral.

Los derechos humanos se deben respectar en la totalidad de la cadena de valor de una empresa. Entendemos que esto es un desafío, especialmente cuando una empresa tiene muchos y muchas proveedores, pero siempre es posible, como hemos demostrado en una investigación reciente sobre el sector italiano del tomate procesado, donde una empresa llevó a cabo una investigación a fondo en una de sus muchas cadenas de suministro. Nuestro estudio mostró que la forma en que las empresas fijan los precios, cómo negocian los contratos y utilizan su poder de negociación diferencial en la cadena está directamente relacionada con los abusos de los derechos humanos. Las empresas deberían abrir los datos comerciales detrás de sus cadenas de suministro para ayudar a examinar esto. 

Las mujeres en particular son afectadas de manera desproporcionada por los abusos de la cadena de valor porque a menudo enfrentan una discriminación adicional, tanto por ley como por normas y prácticas sociales nocivas. La debida diligencia en derechos humanos debe basarse en sensibilidades de género sin ninguna excepción; de lo contrario, fracasará de la manera más profunda.

No es suficiente que las empresas simplemente digan que han realizado la diligencia debida, deben ser transparentes al respecto. Las personas y comunidades locales tiene el derecho a ser informadas sobre cualquier riesgo que descubra un proceso de diligencia debida y lo que se está haciendo para resolverlos, porque a menudo están mejor ubicadas para monitorear lo que sucede en el terreno y hacer que la empresa rinda cuentas. Las leyes también deben ser claras sobre cómo se harán cumplir y, si se rompen, qué sanciones se impondrán para responsabilizar a una empresa.

Durante años, los gobiernos han evitado legislar sobre las cadenas de suministro corporativas; el Foro de Empresas y Derechos Humanos de este año vuelve a centrar su atención en ellos. Los gobiernos deben obligar a las empresas a llevar a cabo una diligencia debida de derechos humanos significativa y pedirles que rindan cuentas si fallan. Este es un asunto crucial para acertar si queremos cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Honduras puede marcar una diferencia al diseñar e implementar de forma participativa, inclusiva y transparente un Plan de Acción Nacional que visibilice los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos. Estaremos observando; listas y listos para celebrar el progreso.

 

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Texto original: Chema Vera, Director Ejecutivo Interino, Oxfam Internacional.
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