¿Es Honduras un país de oportunidades para la juventud?

Desde su adolescencia, Elías Villalta ha estado vinculado a procesos organizativos juveniles, asumiendo cargos como coordinador de redes de jóvenes y de asociaciones estudiantiles. Foto: Sara Cifuentes

A su corta edad, Elías Villalta lidera grupos organizativos asumiendo cargos como coordinador de redes de jóvenes y de asociaciones estudiantiles. Su principal enfoque consiste en trazar metas y generar diálogos para que las y los jóvenes de Honduras ejerzan una activa participación ciudadana en diferentes espacios políticos y sociales.

¿Qué sería hoy de mi? Es una pregunta que me hago a diario y solo me vienen a la cabeza mis compañeros, la generación de primer grado.
Elías Villalta

Cuando tenía apenas 9 años de edad, Elías Villalta ayudaba a su madre y su padre en la compra de verduras y trabajaba en la limpieza en un comedor, propiedad de su familia ubicado en el Mercado Municipal Perisur en Tegucigalpa. A pesar de su corta edad, su vida se desarrollaba principalmente entre sus deberes académicos y sus responsabilidades laborales.

Para la época, la zona donde Elías trabajaba era frecuentada por Alternativas y Oportunidades, una organización que busca mejorar la calidad de vida de la niñez y adolescencia en situación de calle a través de proyectos educativos; fue allí donde él encontró un nuevo rumbo a su vida. Desde entonces Elías ha estado vinculado a procesos organizativos juveniles, asumiendo cargos como coordinador de redes de jóvenes y de asociaciones estudiantiles.

“No sé de ninguno de mis excompañeros que hoy en día estén en la universidad o que hayan logrado superarse. Muchos de ellos ya tienen hijos, se han ido del país o murieron por la violencia. Necesitamos oportunidades”, reflexiona Elías, hoy día líder del Movimiento Juvenil Revolucionario de Honduras (MOJUREH).

Elías tiene muy claro el panorama al que se enfrentan la juventud en su país, pues él mismo ha tenido que dirigir procesos para impulsar cambios y políticas que favorecen la participación social de adolescentes y jóvenes, las cuales son casi inexistentes en Honduras.

“Tengo que decir que las organizaciones sociales me han dado la oportunidad de alejarme de ese clima violento, y al mismo tiempo de darme las herramientas del desarrollo humano para poder salir adelante en mi formación como persona y líder. Por ello estoy en la universidad, sigo en el movimiento juvenil organizado gracias a la formación humana que recibí. Son herramientas que le permiten ver a uno más allá del siguiente día y trazarse a largo plazo un proyecto personal de vida y esforzarse para lograrlo. Herramientas y procesos de los cuales carecieron mis demás compañeros, por ello hoy viven en condiciones más difíciles que las mías. Es el Estado quien debe dar esas herramientas a los jóvenes”, añade.

El reto de la juventud hondureña

Ser joven en Honduras no es fácil; así lo refleja diversos estudios impulsados por organizaciones defensoras de los derechos de la niñez y de la adolescencia. Por su parte, una investigación del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) refleja que más de 640 mil mujeres jóvenes en el país no tienen acceso a educación ni a oportunidades de trabajo; sin mencionar que en 2016 la cifra de niñas menores de 10 años que no iba a la escuela superaba las 5 mil.

La falta de políticas públicas que garanticen el desarrollo humano integral de las niñas, niños y adolescentes en Honduras hace que la lucha contra la desigualdad se torne esencial. Es desde allí donde Oxfam, basada en sus líneas de trabajo, ha enfocado sus esfuerzos aportando elementos de empoderamiento a las y los jóvenes con el fin de generar un cambio autónomo con miras de eliminar la pobreza e impulsar la igualdad.

En este sentido, a través de diversos proyectos Oxfam facilita herramientas técnicas a las y los jóvenes para que sean ellas y ellos quienes generen espacios democráticos y, así, las trasformaciones en la sociedad sean una realidad.

“Oxfam, a través su trabajo ha procurado visualizar a los jóvenes como actores de cambio y no solo como simplemente participantes en un proyecto. La relación entre los jóvenes y Oxfam es una relación de igualdad y eso ha aportado autonomía, ha evitado que se desarrollen relaciones de dependencia, que se ven constantemente con otras organizaciones en el país y que tiene un enfoque asistencialista. Despertar en los jóvenes la capacidad para adquirir sus propios recursos y evitar generar relaciones de dependencia es muy sano”, sostiene Elías.

Un Café Político con candidatos presidenciales

Pese a todos los obstáculos existentes para desarrollar una política integral de juventud, el movimiento juvenil trabaja fuertemente para hacerse escuchar. Es así que en el marco de la época preelectoral construyen un espacio de diálogo donde exigen una mayor participación en la toma de decisiones sobre los temas que les involucra, así como soluciones a las necesidades que enfrentan las y los jóvenes en este país.

Actualmente, MOJUREH impulsa la celebración de la Semana de la Juventud con un Café político en el cual participarán los candidatos a la presidencia de Honduras y donde se firmará una agenda de juventudes que ha sido construida por las diversas organizaciones juveniles.

Según explica Elías, el Café político abordará temas como la conformación de una Comisión Nacional de Juventud que haga parte del Instituto Nacional de la Juventud (INJ) para garantizar la creación de leyes que se ajusten a las necesidades reales de los jóvenes en Honduras: el acceso a vivienda, fortalecimiento de la juventud como principal sector productivo del país, prevención de violencia, empleo digno, derechos sexuales y reproductivos y el acceso a una educación de calidad.

Para la construcción de esta agenda Oxfam participó como facilitador a través de asesoría técnica y talleres de construcción política y empoderamiento para la participación ciudadana, todo enmarcado en el enfoque de país que vincula entre otros compromisos, ayudar a desarrollar competencias en hombres, mujeres y jóvenes a través de acciones que busquen incidir en la visibilizarían de problemáticas.

Movimiento juvenil hoy

El movimiento juvenil en Honduras es diverso y ha surgido de diferentes necesidades; sin embargo, al momento de liderar cambios, las y los jóvenes tienen muchos obstáculos como la falta de credibilidad por parte de los adultos que se ven como los únicos capaces de conducir procesos.

Las y los jóvenes han mostrado su capacidad de análisis, son ellas y ellos quienes sufren de cerca la falta de educación y quienes ponen el mayor número de víctimas de la violencia, por eso no se puede atribuir su liderazgo a agentes externos, ya que ellas y ellos son protagonistas de su propio cambio.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, en noviembre de 2014 la Coordinadora de Instituciones Privadas pro las niñas, niños, adolescentes, jóvenes y sus Derechos (COIPRODEN), junto con otras redes, realizaron el Encuentro Nacional de Juventudes con el objetivo de establecer una agenda común, en donde participaron 120 jóvenes de 56 redes y fue allí donde nació el MOJUREH. Actualmente, Elías también ocupa el cargo como presidente de la Junta Directiva Juvenil de COIPRODEN.

Con este panorama queda claro que para las y los jóvenes hondureños es todo un reto no solo el de exigir sus derechos, sino de hacer que se valgan legítimamente. Elías invita a la juventud para que no se desmoralice en esta lucha.

“Sabemos que hay cosas que están mal en nuestro país, eso no se puede negar. Hay que ser consciente que la forma de cambiar esta realidad hondureña es relevar a los que nos gobiernan mal, que lo hacen solo para sus intereses particulares. Hay que sacarlos de ahí y asumir nosotros esas responsabilidades. Esa es una forma, hay muchas más.”

Enlace permanente: https://oxf.am/2FLKbGW